30 de mayo de 2010

Principio de Arquímedes

"Todo cuerpo que se sumerge en un fluido tiende a ser desalojado por un empuje similar al peso del volumen desalojado". Lo cual no quiere decir que el empuje generado desaloje al cuerpo que se sumergió, sino que podría desalojar a otro cuerpo más ligero que estuviese en el mismo fluido. Digo yo...

En estos tiempos de economía incierta todo el mundo se pregunta por las causas de esta crisis profunda en el sistema gobernado por las reglas capitalistas. Los bancos y otros negociantes del diablo consiguieron beneficios a toda costa; así son los que venden hasta su madre con tal de hacer negocio. El mundo se ha llenado de deudas, y ahora los gobiernos intentan regenerar la economía.

Lo primero que hicieron los estados fue garantizar la supervivencia de esos mismos que generaron las hipotecas basura, la deuda, pues no se concibe la economía sin ellos, y puesto que todos depositamos nuestros ahorros en sus fondos sin fondo. Pero la deuda sigue ahí, imagino que hasta se multiplica por aquello de los intereses. Los que antes fuimos países ricos ahora sólo pensamos en reducir gastos con el fin de reducir la deuda pública. Es el fin de aquello que se ha llamado "socidad del bienestar". A fin de cuentas, el bienestar fue sólo para alguno de los ciudadanos europeos, porque en el resto del planeta cada cual debía encargarse de sí mismo en todo momento...

China, la India y Brasil hace ya tiempo que se sumergieron en las aguas de la economía global, y según el principio de Arquímedes, su inmersión produjo un empuje de la misma magnitud al del peso del volumen desalojado. El dinero no es un mar sin fondo, y las materias primas y los consumidores son recursos limitados; no hay más que los que hay. Calculo yo que con la inmersión en el negocio de las mencionadas potencias a algún otro país le toca ser desalojado.

Europa y Norteamérica hacen sus cálculos: "¿de dónde hemos de reducir el gasto para saldar la deuda?". Me temo que no se trata sólo de saldar deudas pendientes. El pastel del dinero está limitado a los recursos y a los consumidores. En China, India y Brasil no tienen gastos extras de derechos sociales ni medioambientales, ¿vamos a poder competir con ellos?

Los nostálgicos de la era soviética intentarán hacer un festín acosta del cadáver del sistema capitalista. Para mí la historia de esta muerte anunciada no es más que la depredación natural de una especie sobre su misma especie cuando los recursos son limitados. El ser humano tiene un apetito más voraz y se reproduce más rapidamente que cualquier otra plaga. Si no asume que la supervivencia de su especie depende de la propia supervivencia de sus congéneres estará perdido, porque se condena a depredar a su misma especie y a que sobrevivan sólo los más fuertes. En eso consiste la economía liberal, y ahora los más fuertes están en Asia y Sudamérica.

De nada nos va a servir ahora reivindicar nuestros derechos, porque nunca nos hemos preocupados por los de los demás. Ahora nos toca ser desalojados porque otros se sumergen en las aguas de la economía global. No hay nada que ahora podamos hacer, porque somos más ligeros que el gordo que se acaba de meter en la bañera...

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