6 de octubre de 2009

Google: el dinero todo lo vicia

Internet es un océano cada vez más infinito en el que navegar. Encontrar en ese inmenso espacio virtual la información que uno busca a veces se convierte en tarea nada fácil.

En su día, la aparición de Google supuso un gran avance. Su simplismo se impuso frente a otros buscadores, lo cual me reafirma en mi idea de que "menos es más", y de que en este mundo tan complejo hay que buscar soluciones simples.

Google se convirtió en el buscador más utilizado, y de nuevo dio otra vuelta de tuerca más, esta vez al mundo de la publicidad, con un par de herramientas simples. Se trataba de poner los anuncios más propios en lugares a los que accedía el público objetivo al que más le podían interesar. Y todo otra vez con un aspecto muy sencillo: un mero texto con la descripción y el enlace al anunciante. Google sólo tenía que poner anuncios relacionados con las búsquedas que hacían los usuarios. Así de sencillo.

Ese par de herramientas simples son Google Adwords y Google Adsense.

Google Adwords viene a ser una especie de subasta de palabras. Si todos los anunciantes quieren que su anuncio salga cuando la gente busca por ejemplo la palabra "coche", esa palabra será muy cara. Los anuncios se publicarán tanto en la página de búsquedas de Google, como en páginas de usuarios que quieran admitir anuncios de Google.

Y precisamente la segunda herramienta tiene que ver con esto: que los usuarios admitan publicidad de Google, a cambio de un reparto en los beneficios. Esta herramienta es la que pervierte el sistema, pienso, y se llama Google Adsense.

Los usuarios de temática diversa, a cambio de unas moneditas, admitimos anuncios en nuestros sitios. Por ejemplo, si tengo una web sobre perros, en mi página aparecerán anuncios sobre tiendas de animales, piensos, o adiestradores caninos.

Así, la gente que tiene una web de perros, empieza a ganar sus moneditas. Pero ¿qué ocurre si se produce el proceso inverso? Es decir: que la gente empieza a hacer webs de perros porque eso les va a proporcionar unas moneditas. Pues lo que sucede, es que Internet se llena de montones de webs basura sobre perros, y cuando voy a buscar información sobre perros me aparecen en el buscador montones de webs basura.

Al final resulta que tenemos un buscador que sólo encuentra basura. Vamos, que a partir de ahora, pronostico que gracias a Google Adsense la tarea de encontrar información de calidad va a ser algo parecido a buscar una aguja en un pajar.

Y por si fuera poco, montones de empresas se ufanan con diversas técnicas de posicionamiento web (SEO) en posicionar cualquier tipo de página en las primeras posiciones de las búsquedas de Google. Por más que Google intente mantener en secreto el criterio de sus búsquedas, siempre le robarán su fórmula secreta, y por más que cambien la fórmula cada día.

Con lo que al final resulta que el dinero lo corrompe todo, y el propio sistema acabará pudriéndose si el buscador de Google no ofrece búsquedas de calidad.

Si el liberalismo propugna que la búsqueda de negocio siempre consigue el mejor producto, olvida con frecuencia que el dinero como objetivo supremo relega a la calidad a un segundo plano. Y más si el monopolio está asegurado, como es en el caso de Google, Windows, y tantos otros productos sin apenas competencia. A ver si otras empresas se ponen las pilas para que todo mejore y nadie se duerma...

Mercedes Sosa: gracias a tu vida

Cuando era adolescente descubrí en casa de mis tías un montón de cassettes de Mercedes Sosa. Yo no sabía quién esa era señora gruesa que salía en las portadas, y suponía que debía cantar música de la que gusta a las personas mayores.

Con el tiempo descubrí la música de Mercedes Sosa, y desde luego que me gustó; quizá es que yo me había hecho mayor como tías. Me gustó la voz profunda de Mercedes, y quedé encantado con su música reivindicativa que tanta emoción me transmitía.

Este domingo 4 de octubre de 2009 moría Mercedes Sosa, una de las voces más importantes de Latinoamérica. Desde mi blog, un sencillo homenaje a esta cantora con su interpretación de la canción de Violeta Parra. Mercedes Sosa: gracias a tu vida...

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